Las altas temperaturas no solo afectan al confort durante la jornada laboral. En determinados entornos y actividades, el calor puede convertirse en un riesgo real para la salud y la seguridad de los trabajadores.
Construcción, agricultura, obra civil, mantenimiento, jardinería, instalaciones fotovoltaicas, logística y otros muchos sectores desarrollan parte de su actividad al aire libre o en ambientes donde la temperatura puede alcanzar niveles especialmente elevados.
Por este motivo, la prevención frente al calor debe formar parte de la planificación de la seguridad laboral, especialmente durante los meses de verano.
Además de establecer medidas organizativas y proporcionar los equipos adecuados, la tecnología ofrece nuevas soluciones que pueden ayudar a reforzar la prevención del estrés térmico. Entre ellas destaca la Pulsera Inteligente BISEIF® CMZ-RF11, diseñada para ayudar a detectar situaciones de riesgo relacionadas con temperaturas elevadas.
¿Por qué es importante prevenir el golpe de calor en el trabajo?
El organismo necesita mantener una temperatura interna estable. Cuando la exposición al calor es intensa o prolongada, el cuerpo puede tener dificultades para regular su temperatura.
Esta situación puede provocar estrés térmico y síntomas como:
- Cansancio intenso.
- Mareos.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas.
- Debilidad.
- Desorientación.
- Confusión.
- Alteraciones de la coordinación.
En los casos más graves puede producirse un golpe de calor, una situación que requiere atención inmediata.
La exposición a temperaturas extremas es especialmente relevante en trabajos realizados al aire libre. De hecho, la normativa española establece que deben adoptarse medidas adecuadas para proteger a las personas trabajadoras frente a los riesgos relacionados con fenómenos meteorológicos adversos, incluidas las temperaturas extremas. En determinados avisos meteorológicos y cuando las medidas preventivas no sean suficientes, puede ser necesario adaptar las condiciones de trabajo, incluyendo la reducción o modificación de la jornada.
Por tanto, la prevención del golpe de calor no debe limitarse a actuar cuando un trabajador comienza a encontrarse mal. La planificación y la anticipación son fundamentales.
Utilizar ropa y equipos adecuados para el calor
La ropa de trabajo debe permitir desarrollar la actividad con seguridad sin añadir una carga térmica innecesaria.
También existen soluciones específicas diseñadas para ayudar a mejorar el confort durante los meses de calor.
Entre ellas se encuentran:
- Chalecos refrigerantes.
- Almohadillas refrescantes para cascos.
- Bandanas refrescantes.
- Protectores de cuello refrigerantes.
- Cubre nucas para casco.
- Ropa técnica adecuada para trabajos en exteriores.
Dentro de la gama de soluciones de refrigeración de Difac se encuentran diferentes alternativas reutilizables para ayudar a mejorar el confort térmico del trabajador, como el chaleco refrigerante CV100, la almohadilla refrescante para casco CPH160, la bandana refrescante CSKT2 y el protector de cuello refrigerante CNS1.
Proteger la cabeza y la nuca frente a la radiación solar
La cabeza y la nuca son zonas especialmente expuestas cuando se trabaja al aire libre.
El uso de un casco de seguridad es imprescindible cuando la evaluación de riesgos así lo determina, pero existen accesorios que pueden complementar la protección frente a la exposición solar.
Los cubre nucas para casco permiten proteger la zona posterior de la cabeza y la nuca frente a la exposición directa al sol. En función del entorno de trabajo, también pueden seleccionarse modelos específicos, como el cubrenucas ajustable o la versión confeccionada con tejido ignífugo.
La selección del accesorio debe realizarse teniendo en cuenta los riesgos presentes en cada puesto de trabajo y la compatibilidad con el resto de equipos utilizados.
La tecnología como apoyo a la prevención del estrés térmico
Las medidas tradicionales siguen siendo esenciales, pero la tecnología puede aportar nuevas herramientas para reforzar la seguridad.
La Pulsera Inteligente BISEIF® CMZ-RF11 ha sido diseñada como un dispositivo preventivo capaz de monitorizar la temperatura ambiental y la temperatura de la piel del usuario.
La pulsera realiza mediciones periódicas y dispone de diferentes sistemas de alerta para advertir ante determinadas condiciones de riesgo.
Pulsera BISEIF® CMZ-RF11: una nueva herramienta para la prevención del golpe de calor
La pulsera incorpora sensores para monitorizar:
- La temperatura ambiental.
- La temperatura de la piel del usuario.
Cuando detecta determinadas condiciones, puede emitir avisos mediante diferentes señales.
En el caso de una alerta relacionada con la temperatura corporal, el dispositivo utiliza una combinación de señal luminosa, alarma acústica y vibración. La alarma acústica alcanza los 70 dB.
La BISEIF® CMZ-RF11 también incorpora una alerta relacionada con la temperatura ambiental, además de una batería recargable con una autonomía aproximada de hasta 60 días en condiciones normales de uso y protección IP67.
Su funcionamiento está pensado para facilitar la implantación de una medida preventiva tecnológica sin necesidad de configuraciones complejas.
La mejor protección frente al calor es una estrategia completa
La protección frente al golpe de calor no depende de un único producto.
Una estrategia eficaz combina diferentes medidas:
1. Anticipar el riesgo
Consultar las condiciones meteorológicas y planificar la actividad.
2. Adaptar la organización del trabajo
Modificar horarios, establecer pausas y reducir la exposición cuando sea necesario.
3. Facilitar la hidratación
Garantizar el acceso a agua y fomentar una hidratación frecuente.
4. Proteger frente a la radiación solar
Utilizar protección solar y accesorios adecuados para la cabeza y la nuca.
5. Mejorar el confort térmico
Incorporar soluciones como chalecos, almohadillas o protectores refrigerantes.
6. Monitorizar y reforzar la prevención
Utilizar herramientas tecnológicas como la pulsera BISEIF® CMZ-RF11 como apoyo adicional a las medidas preventivas.


